Empecé esta reseña cuando se estrenó la película, y la dejé sin terminar en un rinconcito del blog. No tenía pensado acabarla ya que se estrenó hace meses, pero al final no me he podido resistir.
Empieza el nuevo año escolar, y Germain (Fabrice Luchini), el profesor de literatura, corrige sin esperanza los deberes de sus nuevos alumnos. Sin embargo, entre todas esas desastrosas redacciones encuentra la de Claude (Ernst Umhauer), un tímido chico que demuestra tener un don para la escritura.
Alentado por el profesor, empieza un relato por fascículos inspirada en la familia de su mejor amigo, en la que cada vez será más difícil distinguir la realidad de la ficción.
Sin duda el punto fuerte es el guion, basado en la obra de teatro de Juan Mayorga El chico de la ultima fila. Te mantiene enganchado, y la curiosidad crece a medida que avanza la historia. Que partes son reales y cuales son ficticias? Cuales son las intenciones de Claude? Como acabará?
Las actuaciones son más que correctas. Ernst Umhauer se adapta muy bien a los cambios de situaciones de su personaje, y Fabrice Luchini borda el papel. La banda sonora es buena, pero sin destacar demasiado. Por ultimo, el final. Tal y como le dice Germain a su alumno: debe ser inesperado para el lector, pero reconociendo a la vez que no podía haber otro final. Un final esperado e inesperado a la vez, digno de la película. Una película que no prometía nada, y acabó siendo una de las mejores de 2012.
Christopher Nolan es uno de esos directores que, como tema de sus películas, suelen escoger cosas poco comunes y extrañas, pero a la vez intrigantes y que hacen que no apartes la vista de la pantalla hasta que haya acabado. Un buen ejemplo es Origen, donde se trataba el tema de los sueños y el subconsciente de la gente. En Memento, se trata un tema parecido: Leonard (Guy Pearce) es un investigador de una agencia de seguros cuya memoria está dañada por culpa de un golpe en la cabeza, causado al intentar evitar el asesinato de su mujer (Jorja Fox). Gracias a este problema en su memoria, Leonard es incapaz de almacenar nuevos recuerdos ya que desparecen en pocos minutos de su mente. Para intentar compensar su falta de memoria y así poder descubrir al asesino de su mujer, Leonard recurrirá a la ayuda de una cámara instantánea y a las notas tatuadas en su cuerpo.